Testimonio hermana dominica profesion

Nací y crecí en un ambiente católico. Pero en mi adolescencia tomé distancia de la Iglesia, no le encontraba sentido, la rebeldía de la etapa y la decisión de buscar en otros caminos, hicieron que poco a poco también me alejará de Dios.
Busqué la felicidad en las fiestas, en los viajes, en el éxito, en una carrera, en lo que el mundo me ofrecía como aventura. Busqué respuestas en filosofías y religiones, pero después de la novedad, una y otra vez me quedaba la sensación amarga de vacio.
Cansada de buscar sin encontrar un camino que me llevara a vivir la vida plena y abundante que en mi interior anhelaba, después de muchos años, volví humildemente a orar. De manera muy sencilla le decía: Dios sí existes y me has creado, te ruego me digas quien sos y que soñabas cuando me has llamado a la vida. Mi alma se elevaba a Dios pidiendo una respuesta, y esperaba...
A medida que mi sed de Dios crecía, Él mismo se iba abriendo camino hacia mí, por medio de personas, recuerdos, libros y experiencias que iba viviendo. Poco a poco, comenzaron a brotar de mi interior las oraciones aprendidas en mi hogar siendo niña; pero ahora esas palabras eran mías, esas oraciones comenzaban a adquirir sentido y densidad. Comencé a leer el Evangelio, el mismo que tantas veces había escuchado. Jesús, me atraía cada día más, como si lo descubriera por primera vez. ¡Jesucristo estaba vivo y deseaba ser mi amigo!
Me encontré con un Dios vivo, que me conocía, me estaba buscando y me esperaba. Descubrí que Dios no estaba lejos en el cielo, estaba cerca y también su Reino. Lentamente Jesús fue ocupando el primer lugar en mi vida, y todo lo demás comenzó a ponerse en su lugar. Encontrarme con Dios ha cambiado mi vida, la ha colmado de amor.

misa duran huaico Paramonga

Con lazos de amor me ha seducido, en el desierto, lejos de otras distracciones y falsas seguridades, pude escucharlo decirme: “Novia mía, me has robado el corazón con una sola de tus miradas” (cant 4, 9) y “Yo he visto la opresión de mi pueblo, he oído los gritos de dolor. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlo, y a hacerlo subir. Ahora ve, yo te envío a mi pueblo. Yo estaré contigo.” (Ex 3, 7-12). Mi relación con Jesús ha estado marcada por este rítmico movimiento. El sentirme cada día más atraída y seducida por su persona, y el sentirme enviada a su pueblo, conmovida y comprometida con la realidad que vive, en especial aquellos que más sufren, que están siendo oprimidos o que se sienten alejados del amor de Dios. Me mueve el deseo ardiente de ser presencia de la Presencia misericordiosa de nuestro Dios.
En este seguir a Jesús, respondiendo a su llamado, he conocido a las Hermanas Dominicas de Santa Catalina de Siena. Conocerlas, compartir con ellas, me ha permitido poder palpar en el hoy, la presencia de Jesús en nuestra historia. El carisma de Madre Gerine, que ellas me han manifestado y trasmitido, me enamora, me llama, me interpela y compromete... porque en el reconozco la inconfundible llamada de Aquel a quien amo.
Con ellas he venido transitando un camino de discernimiento y formación, purificando el deseo de consagrar toda mi vida a Dios y a su Pueblo, para que también otros puedan descubrir y vivir la abundancia de vida que yo he descubierto en Él.
El 29 de Abril, en la fiesta de Santa Catalina de Siena, he hecho mi Primera Profesión, he consentido a su promesa de amor eterno. Nunca pensé que un gozo tan profundo y sereno pudiera ser posible. Me he entregado a Él en las manos de mis hermanas, quienes desde que las he conocido, me han acogido, sostenido, animado y recordado para qué he salido, y para quien vivo.

profesion religiosa Dominicas de Santa Catalina

Lo que he dejado me parece nada comparado a la belleza de vivir mi vida con Cristo, mi dulce Jesús. Miro hacia atrás y descubro la misericordia de Dios a cada paso, en cada rincón y confiada en su amor me lanzo hacia adelante, para anunciar a mis hermanos que Dios está vivo y que su sueño es que vivamos como hombres y mujeres libres, sabiéndonos hermanos!

Hna. Maria Fernanda 

10 de mayo de 2017, Paramonga (Peru)

 Profesión religiosa de Fernanda
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Ingrandisci
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Ingrandisci
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Ingrandisci
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Ingrandisci
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Ingrandisci
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Ingrandisci
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Ingrandisci
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Ingrandisci
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore
Spaziatore

 

Salva Stampa Esci Home